Renueva tus paredes con papel mural: Guía completa de instalación, tipos y cuidados - Blog de Jobbing
Renueva tus paredes con papel mural: Guía completa de instalación, tipos y cuidados

Renueva tus paredes con papel mural: Guía completa de instalación, tipos y cuidados

Publicado el 2025-04-23 por CM

El papel mural – también llamado papel tapiz – es un revestimiento decorativo utilizado para cubrir y decorar las paredes interiores de hogares, oficinas, locales comerciales y otros espacios​. Su propósito principal es embellecer los ambientes añadiendo colores, patrones y texturas que transforman por completo una habitación​. En ciudades como Santiago de Chile, donde las tendencias de remodelación y diseño de interiores están en constante crecimiento, el papel mural se ha vuelto una alternativa muy popular para renovar paredes rápida y elegantemente, sin las complicaciones de una obra mayor. A continuación, te ofrecemos una guía completa y profesional sobre el papel mural: sus usos, tipos, consejos de instalación, mantenimiento, solución a problemas comunes y más, pensada especialmente para proyectos de decoración y remodelación en Santiago y otras zonas urbanas de Chile.



¿Para qué sirve el papel mural?

El papel mural sirve para decorar y proteger las paredes interiores, aportando estilo y personalidad a los espacios. Este material se utiliza para renovar el aspecto de una habitación sin necesidad de pintar ni realizar grandes trabajos de construcción. Al instalar papel mural puedes lograr varios objetivos:

  • Decorar y personalizar ambientes: es una forma efectiva de imprimir tu sello personal en cualquier espacio. Un papel mural con diseño vistoso puede convertirse en el punto focal de la habitación, mientras que un modelo más sutil complementa la decoración existente. Por ejemplo, un diseño geométrico puede dar un aire moderno a tu comedor, creando un acento visual atractivo en la sala.foto de papel mural con diseño geometrico en comedor
  • Variedad de estilos y texturas: existe una enorme variedad de diseños, colores y texturas en papeles murales. Los hay desde tonos neutros (incluso papel mural blanco liso para un estilo minimalista) hasta patrones tropicales, geométricos, florales o texturados 3D. Esto permite jugar con la estética: puedes elegir un papel mural con textura para dar profundidad a un muro, o uno con estampado infantil para alegrar la pieza de los niños.
  • Cobertura de imperfecciones menores: el papel mural puede ocultar pequeñas imperfecciones en las paredes (como rayones, manchas o irregularidades leves). Es importante eso sí que la superficie esté firme; si hay daños mayores en el muro, se deben reparar antes de empapelar. Pero para desperfectos menores, el papel mural actúa como una capa decorativa que disimula esas falencias del muro.
  • Protección y fácil limpieza: ciertos tipos de papel mural (especialmente los vinílicos lavables) crean una capa protectora sobre la pared, resistiendo mejor la humedad y permitiendo una limpieza sencilla. Por ello se usan con frecuencia en zonas de alto tráfico o en piezas de niños, donde las paredes pueden ensuciarse con facilidad. Más adelante profundizaremos en con qué limpiar el papel mural y cómo mantenerlo en buen estado.
  • Remodelaciones rápidas y limpias: a diferencia de la pintura u otros revestimientos, la instalación de papel mural es relativamente rápida y no genera tantos olores ni suciedad. En un solo día puedes cambiar completamente el look de una habitación. Esto es muy útil en remodelaciones exprés o cuando no se puede disponer de mucho tiempo para obras (por ejemplo, al redecorar un departamento arrendado sin hacer cambios permanentes en la estructura). Además, muchos papeles murales modernos son removibles, lo que facilita actualizar la decoración en el futuro si así lo deseas.

En resumen, el papel mural sirve para darle vida a tus paredes, aportando estilo y protección. Es ideal tanto para proyectos de decoración en el hogar (dormitorios, living, comedor) como para locales comerciales que buscan ambientar sus espacios. Si buscas una solución decorativa versátil y personalizada, el papel mural es una excelente alternativa.



Tipos de papel mural y sus aplicaciones

Existen diversos tipos de papel mural, cada uno con características particulares que los hacen más adecuados para ciertos usos o ambientes. A la hora de elegir un papel mural para tu proyecto en Santiago u otra ciudad, conviene conocer las opciones disponibles y sus ventajas:

  • Papel mural vinílico (lavable): Fabricado con una capa de PVC, es resistente a la humedad y fácil de limpiar. Ideal para baños y cocinas, ya que soporta el vapor, las salpicaduras y se puede pasar un paño húmedo sin dañar el diseño. También es recomendado para piezas infantiles o lugares donde se requiera higiene, debido a que es lavable y no se mancha con facilidad. Los papeles murales vinílicos cumplen con estándares de calidad en su fabricación, siendo duraderos y seguros para el hogar.
  • Papel mural tradicional (no tejido): Es el papel mural clásico que requiere adhesivo (pegamento) para instalarse. Generalmente está hecho de una base celulósica o tejido no tejido. Viene en rollos y ofrece la mayor variedad de diseños y acabados. Es adecuado para salas de estar, comedores y dormitorios – en general, espacios secos. Suele proporcionar colores más vivos y texturas variadas. Al no ser autoadhesivo, se aplica con un pegamento especial para papel mural, lo que brinda una fijación muy firme una vez seco. Este tipo de papel mural ha sido usado por décadas para decorar hogares con gran resultado.
  • Papel mural autoadhesivo (adhesivo): También conocido como papel mural adhesivo o stickers murales cuando son de formato pequeño. Viene con una capa autoadhesiva al respaldo (como un gran autoadhesivo), por lo que no requiere aplicar pegamento aparte. Es muy práctico para instalaciones rápidas o proyectos DIY (hazlo tú mismo). Solo debes despegar la lámina protectora y adherir el papel al muro. Es ideal para renovaciones temporales o en superficies pequeñas. Por ejemplo, muchos arrendatarios utilizan papel mural autoadhesivo porque es fácil de quitar luego sin dañar la pared. Nota: aunque es fácil de colocar, también exige precisión, ya que una vez que pega es más difícil reposicionarlo que un papel con pegamento húmedo.
  • Papel mural texturado o 3D: Incluye aquellos papeles murales con textura en relieve o diseños que generan un efecto tridimensional. Pueden imitar materiales como piedra, ladrillo, madera o tener patrones geométricos en 3D. Se usan para crear muros destacados (feature walls) en livings, recibidores o comercios, aportando profundidad y un toque trend. Algunos vienen con relieve palpable y otros solo dan la ilusión óptica. Su instalación es similar al papel tradicional (requiere adhesivo) y, por su acabado, suelen ser vinílicos o de materiales resistentes.
  • Papel mural infantil: Aunque no es un material distinto en sí, vale la pena mencionar la categoría de diseños para niños. Son papeles murales con motivos infantiles: personajes de cuentos, animales, colores vivos, etc. Pueden ser vinílicos (lo recomendable, por su facilidad de limpieza ante eventuales dibujos o manchas) y autoadhesivos en muchos casos para facilitar su instalación. Se utilizan en dormitorios de bebés y niños, salas de juegos y colegios. La clave es que son llamativos y lúdicos, pensados para estimular la imaginación de los más pequeños.

Como puedes ver, hay un tipo de papel mural para cada necesidad. Al planificar tu proyecto de decoración, piensa en el ambiente donde lo instalarás:

  • ¿Será una zona húmeda como un baño o cocina? Entonces elige papel mural vinílico lavable para que dure y sea fácil de limpiar.
  • ¿Quieres hacer un cambio temporal en un departamento en Santiago? Quizá optes por un papel mural autoadhesivo removible.
  • Para una pared de dormitorio principal o el living, donde buscas un acabado elegante, un papel tradicional de alta calidad o uno texturado 3D puede dar un toque distintivo.

Recuerda que la calidad del papel mural influirá en su apariencia y duración. Es preferible invertir en un buen material, sobre todo en espacios importantes de tu hogar. En tiendas especializadas de decoración y construcción (sin mencionar nombres, puedes encontrarlas fácilmente en Santiago) encontrarás catálogos de papeles murales de distintas gamas. No dudes en pedir asesoría sobre cuál se adapta mejor a tu proyecto.

Los pegamentos para papel mural también varían según el tipo: en general, para papeles tradicionales se utiliza un adhesivo en polvo o pasta especial que se mezcla con agua (engrudo moderno de celulosa, por ejemplo) y se aplica con brocha. Asegúrate de usar un pegamento de buena calidad y compatible con el papel que elegiste, así garantizarás una adhesión duradera sin dañar el papel.

[Tip: Si no tienes claro qué estilo o tipo de papel mural usar, puedes consultar blogs de decoración o revistas del rubro para inspirarte. Por ejemplo, portales de diseño interior suelen mostrar proyectos destacados con papel mural en dormitorios, baños estilo spa con papeles vinílicos estampados, etc. ¡Inspírate y atrévete a combinar!]

foto estilo de papel mural



¿Cómo instalar el papel mural? Pasos y consejos prácticos

Una correcta instalación del papel mural es fundamental para que luzca bien y no se despegue con el tiempo. Aunque es posible realizarla uno mismo (DIY), si no tienes experiencia puede ser un proceso laborioso; por eso muchas personas en Santiago prefieren contratar a un maestro instalador de papel mural profesional. En Jobbing puedes encontrar expertos en instalaciones y remodelaciones que se encargarán de que tu papel mural quede perfectamente colocado, sin arrugas ni burbujas. Aun así, conozcas o no la técnica, estos son los pasos generales para instalar papel mural correctamente:

  1. Preparación de la superficie: Antes de empapelar, el muro debe estar liso, seco y limpio. Rellena con pasta muro cualquier grieta u hoyo y luego lija suavemente para nivelar. Si la pared tiene pintura descascarada, raspa y aplica una imprimación fijadora. También limpia el polvo o grasa (un paño húmedo basta, dejando secar bien después). Nunca instales papel mural sobre paredes húmedas o con hongos; primero soluciona la causa de la humedad y asegúrate de que el muro esté completamente seco. Una buena preparación garantiza que el papel adhiera bien y no se despegue luego por zonas mal adheridas o suciedad.
  2. Medir y cortar el papel mural: Mide el alto de la pared a cubrir y corta las tiras de papel mural dejando unos 5-10 cm extra de holgura arriba y abajo (luego se recortarán los sobrantes). Si el papel tiene un diseño con patrones que deben calzar, considera también el rapport o repetición del dibujo al cortar las siguientes tiras, para que las figuras coincidan entre una tira y la siguiente. Numera al dorso cada sección cortada en el orden en que las vas a instalar (especialmente útil si son varios paños y diseños complejos). Coloca las tiras cortadas sobre una superficie limpia, listas para pegar en orden.
  3. Aplicar el adhesivo (pegamento): Si tu papel mural no es autoadhesivo, deberás preparar el pegamento para papel mural según indicaciones del fabricante. Puede ser una cola en polvo que mezclas con agua o un adhesivo ya preparado de tipo engrudo. Usando una brocha ancha o rodillo, aplica una capa uniforme de pegamento en la cara posterior del papel (método tradicional) o directamente en la pared (en algunos papeles modernos se estila encolar el muro en vez del papel, revisa las instrucciones específicas de tu producto). Asegúrate de cubrir bien los bordes y esquinas con pegamento, ya que son puntos críticos donde podría despegarse si falta adhesivo. Si el papel es autoadhesivo, omite este paso: en su lugar, alinea la hoja en la pared y ve retirando el protector trasero poco a poco mientras presionas el papel contra el muro.
  4. Colocación del papel mural en la pared: Comienza por el ángulo superior de la pared. Coloca la primera tira alineando su borde superior con el vértice techo-pared (recuerda que dejaste unos centímetros extra que luego recortarás). Es útil apoyarse de un nivel o plomada para asegurar que la tira quede vertical y no torcida. Ve pegando de arriba hacia abajo: si es papel con pegamento, presiona contra el muro y alisa con una brocha de empapelar o espátula de goma desde el centro hacia los lados, para eliminar burbujas de aire y exceso de adhesivo. Si es papel mural autoadhesivo, haz lo mismo pero retirando el papel protector gradualmente mientras alisas, evitando formar arrugas. Coloca las siguientes tiras borde con borde (o con traslape si el fabricante lo indica), cuidando que el patrón del diseño coincida perfectamente entre tiras. Tómate tu tiempo en esta etapa, pues un ligero desplazamiento puede notarse en el resultado final, sobre todo con diseños geométricos o rayas.
  5. Acabado y limpieza: Una vez pegadas todas las tiras, utiliza un cortante o cuchillo cartonero bien afilado para recortar los excedentes de papel en el techo, zócalos, esquinas y alrededor de enchufes o marcos de puertas/ventanas. Haz cortes precisos con la ayuda de una regla metálica para un acabado recto. Luego, pasa un paño húmedo (limpio) suavemente sobre las uniones y superficies para retirar restos de pegamento que hayan quedado en la cara visible del papel mural. Ten cuidado de no frotar demasiado fuerte para no dañar el papel, especialmente si no es vinílico. Deja que el papel mural se seque adecuadamente: evita corrientes de aire fuertes o calor excesivo durante las primeras horas, así el adhesivo fraguará de forma pareja.

Siguiendo estos pasos lograrás una instalación prolija. Es normal que al principio tome tiempo y requiera paciencia, pero el resultado vale la pena: paredes renovadas, sin burbujas ni arrugas, y un diseño impactante realzando tu decoración.

Errores comunes al instalar papel mural (y cómo evitarlos)

  • No preparar bien la pared: Este es quizás el error más frecuente. Pegar papel mural sobre polvo, pintura descascarada o humedad provocará que no se adhiera correctamente. Con el tiempo, el papel mural se despegará en zonas completas o por las orillas si la superficie debajo está sucia o dañada. ¿Por qué se despega el papel mural? Principalmente por una instalación deficiente: siempre limpia y repara tus muros antes de instalar, y verifica que estén secos. Si una pared tiene humedad interna, el papel no tendrá adherencia duradera y además podrían formarse hongos detrás del papel – un problema serio de salud y estética que debes evitar desde el comienzo.
  • Aplicar mal el adhesivo: Tanto si usas muy poca cola como si pones en exceso, tendrás problemas. Si falta pegamento en alguna zona (especialmente en los bordes), con el tiempo esas partes se irán despegando. Por el contrario, demasiado pegamento puede arruinar el papel (lo humedece en exceso, causa arrugas o manchas de cola). La solución es aplicar pegamento para papel mural de forma uniforme, siguiendo las recomendaciones del fabricante en cantidad y técnica. Asegúrate de embarrilar (aplicar pegamento) bien las esquinas y extremos de cada tira. En papeles autoadhesivos, el símil sería no presionar lo suficiente: recorre bien toda la superficie con la espátula para activar la adhesión en cada rincón.
  • Descuidar la alineación del diseño: Un error común al empapelar es no hacer coincidir correctamente los patrones entre tiras. Si tu papel mural tiene un diseño (flores, figuras geométricas, rayas, etc.), debes tomarte el trabajo de casar el dibujo entre paños. De lo contrario, se verá un salto o corte antiestético en la pared. Para evitarlo, planifica el corte de las piezas considerando la secuencia del patrón. Siempre comienza por una esquina o un punto focal desde el cual el patrón se distribuya simétrico hacia los lados.
  • Cortes imprecisos o uniones mal logradas: Un empalme deficiente entre dos tiras – ya sea que dejes un espacio donde se ve la pared, o que montes demasiado un paño sobre el otro – arruina el acabado. Lo ideal es que las uniones sean prácticamente imperceptibles. Para ello, corta con cutter afilado apoyado en regla, y si ves que quedó un traslape, puedes hacer un doble corte (cortar ambas capas simultáneamente y retirar los sobrantes para que calcen exacto). Nunca dejes exceso de pegamento saliendo por las juntas; límpialo al tiro porque puede secar brillante y delatar la unión.
  • Elegir el papel equivocado para el ambiente: A veces el problema no es cómo se instala, sino seleccionar un tipo de papel inapropiado. Por ejemplo, instalar papel mural tradicional en un baño muy húmedo es una receta para el desastre: aunque lo apliques perfecto, la humedad ambiental hará que se termine despegando o formando ampollas. Del mismo modo, un papel vinílico brillante en un muro con muchas imperfecciones puede resaltar esos defectos en vez de ocultarlos. Consejo: para cada ambiente, utiliza el tipo de papel mural recomendado (ya lo detallamos en la sección anterior). Esto evitará problemas a futuro y te asegurará una larga vida útil de tu empapelado.

Si evitas estos errores comunes, tu proyecto de papel mural tendrá un acabado profesional. De todas formas, si no te sientes seguro realizando la instalación por tu cuenta, considera pedir ayuda a expertos. Contratar un instalador profesional te garantiza no solo un trabajo estético, sino también que el papel quedará bien adherido para que no se desprenda con el tiempo. En Jobbing puedes solicitar servicios de instalación de papel mural en Santiago y regiones, conectando con especialistas verificados que harán el trabajo rápido y bien hecho.

instalando papel mural



Cuidados y mantenimiento del papel mural

Una de las consultas frecuentes de quienes han incorporado este revestimiento en sus hogares es cómo cuidar el papel mural para prolongar su vida útil. Afortunadamente, mantener el papel mural en buen estado no es complicado, pero sí requiere algunas consideraciones especiales. Veamos las dudas más comunes al respecto:

¿Cuánto tiempo dura el papel mural?

La duración del papel mural dependerá de varios factores: la calidad del material, la técnica de instalación, el ambiente donde esté (humedad, exposición al sol) y el cuidado que se le dé. En términos generales, un papel mural de buena calidad instalado correctamente puede durar muchos años. De hecho, no es raro que se mantenga en buen estado por 10 a 15 años o incluso más, especialmente en espacios interiores con condiciones estables. Esto supera con creces la durabilidad de la pintura, que suele requerir retoques o repintado cada 3 a 5 años en promedio.

Ahora bien, alcanzar esa longevidad requiere cuidar algunos detalles:

  • Evitar la humedad prolongada: Si bien los papeles vinílicos resisten la humedad, una exposición continua (por ejemplo, una filtración en la pared, o vapor constante sin ventilación) acortará la vida del papel mural. La cola adhesiva podría aflojarse con los años si la pared permanece húmeda. Por eso, en baños sin ventilación es aconsejable usar extractores de aire o dejar la puerta abierta tras la ducha para disipar el vapor.
  • Proteger de la luz solar intensa: La luz UV directa del sol puede con el tiempo desteñir los colores de cualquier revestimiento. Si tu papel mural recibe sol directo varias horas al día (por ejemplo, en una pared cerca de una ventana sin cortinas), es posible que tras varios años notes pérdida de viveza en los colores. Para mitigarlo, puedes usar cortinas o láminas UV en las ventanas, o elegir papeles de alta calidad con resistencia a rayos UV.
  • Limpieza periódica y adecuada: Mantener limpio el papel mural contribuye a su conservación (la suciedad acumulada puede volverse permanente si no se atiende). Sin embargo, hay que limpiarlo con suavidad y con los productos correctos, como explicaremos en la siguiente sección. Un papel bien cuidado, libre de polvo y manchas, tendrá una apariencia fresca por más tiempo.
  • Cuidado físico: Evita los golpes o rozaduras fuertes contra la pared empapelada. Por ejemplo, al mover muebles, ten precaución de no raspar el papel. Los papeles murales son resistentes pero pueden rasgarse si se les maltrata con objetos filosos o puntas. Si tienes mascotas, procura que no arañen las paredes; sus uñas podrían dañar el papel.

En síntesis, el papel mural es un revestimiento duradero. Muchas personas en Santiago disfrutan de sus diseños por largos años sin necesidad de cambios. Solo cuando se desea renovar la decoración por gusto (cambiar de estilo) o si el papel ya muestra señales de desgaste tras mucho tiempo, se considera retirarlo y reemplazarlo. La ventaja es que, llegado ese momento, podrás instalar un nuevo papel mural y dar otro aire a tu espacio, siguiendo nuevamente nuestra guía ?.

¿Con qué limpiar el papel mural?

Mantener limpio tu papel mural es importante tanto para la estética como para la higiene del hogar. La forma de limpiar el papel mural dependerá del tipo de papel que tengas:

  • Papel mural vinílico / lavable: Este tipo de papel es el más sencillo de limpiar. Puedes usar un paño suave apenas humedecido con agua tibia y unas gotas de detergente neutro (jabón líquido suave). Pásalo delicadamente sobre la superficie del papel mural para remover polvo, huellas o suciedad ligera. Luego seca con otro paño limpio para no dejar humedad residual. Nunca uses esponjas abrasivas ni productos químicos fuertes (cloro, disolventes) ya que podrían decolorar o dañar el acabado vinílico. Para manchas específicas (ej: lápiz de color hecho por un niño en la pared), prueba primero en un rincón poco visible con el paño jabonoso; si no sale, existen borradores mágicos o limpiadores especiales para papeles pintados vinílicos que pueden ayudar, pero siempre con precaución de no frotar en exceso un solo punto.
  • Papel mural tradicional (no lavable): Si tu papel no tiene protección vinílica, es más delicado. En este caso, evita mojar la superficie. Lo recomendable es limpiarlo en seco: utiliza un plumero o paño de microfibra seco para quitar el polvo regularmente. Si hay alguna mancha, intenta retirarla suavemente con una goma de borrar blanca (de las escolares) pasando lentamente hasta ver si se atenúa, o con un paño apenas húmedo muy bien escurrido. No apliques líquidos directamente porque el papel podría absorber la humedad, causando una mancha mayor o ablandando el pegamento detrás. Para el polvo acumulado en zonas altas, puedes usar la aspiradora con accesorio de cepillo suave, deslizando con cuidado por la superficie.
  • Esquinas despegadas o daños: A veces, con el paso del tiempo, alguna esquina o borde del papel mural puede empezar a despegarse. Esto se soluciona fácilmente aplicando un poco de pegamento especial de papel mural en esa zona. Existen pegamentos en tubo o jeringa justamente para reparaciones puntuales: levanta con cuidado la sección despegada, aplica el adhesivo con un pincel fino o espátula pequeña, y vuelve a presionar la sección contra la pared, alisando y limpiando el exceso. Hazlo con mesura para no manchar la superficie visible. Si se ha rasgado una pequeña área del papel, podrías repararla recortando un parche del mismo diseño (si guardaste un sobrante del empapelado) y pegándolo meticulosamente, haciendo coincidir el patrón. En caso de daños mayores o manchas imposibles de quitar (ej: tinta indeleble), quizás sea momento de renovar el papel mural en ese muro.

En resumen, la limpieza del papel mural debe ser suave y esporádica. A diferencia de un muro pintado (que puedes restregar pero luego quizá debas retocar la pintura), con el papel mural hay que ser más delicado: un mantenimiento ligero pero constante es la mejor estrategia. Así, tu papel mantendrá sus colores y adherencia por más tiempo. Ante cualquier duda, siempre puedes consultar las instrucciones del fabricante de tu papel mural, pues algunos de alta gama traen recomendaciones específicas de limpieza y cuidado.

¿Qué pasa si pinto sobre papel mural?

Esta es una pregunta que muchas personas se hacen al considerar renovar una habitación ya empapelada: ¿Puedo simplemente pintar encima del papel mural existente? ¿Es recomendable o traerá problemas?. La respuesta breve sería: no es lo ideal pintar sobre papel mural, excepto en ciertos casos y tomando precauciones.

¿Qué ocurre si igualmente decides pintar sobre el papel mural? Pueden presentarse varios escenarios:

  • Desprendimiento o burbujas: Al aplicar pintura (especialmente pintura al agua o látex) sobre el papel mural, la humedad de la pintura puede ablandar el adhesivo que sostiene el papel. Esto suele provocar que el papel se ampolle (formen burbujas) o directamente se despegue en algunas partes. Imagina pintar y que de pronto el papel comience a soltarse de la pared... tendrías un resultado desastroso y tendrías que remover el papel de todos modos. Por esta razón, muchos profesionales insisten en retirar el papel mural antes de pintar.
  • Se notarán las uniones y texturas: Incluso si el papel está firmemente pegado y no se despega, al pintar encima es muy probable que las juntas entre las tiras de papel queden a la vista. El papel mural tiene un espesor, por lo que sus bordes crean un relieve mínimo; al cubrirlos con pintura, esas líneas pueden verse como cicatrices en la pared. También, si el papel tiene textura o un patrón en relieve, la pintura no lo va a ocultar – más bien lo resaltará de manera extraña (por ejemplo, si pintas un papel estampado con flores, es posible que sigas viendo el relieve de las flores bajo la capa de pintura). El acabado jamás será tan liso como pintar sobre un muro uniforme.
  • Dificultad para remover en el futuro: Una vez que pintaste sobre el papel mural, después será más complicado removerlo. La pintura actúa como una capa extra que adhiere el papel al muro. Cuando en el futuro quieras quitar ese papel, probablemente salga en pedazos pequeños o requiera más esfuerzo, ya que la superficie habrá perdido porosidad. En cambio, quitar un papel mural original (no pintado) suele ser más sencillo, usando agua caliente o vapor para reblandecer la cola.

Dicho lo anterior, ¿existen casos en que se pueda pintar sobre papel mural con cierto éxito? Solo en situaciones muy puntuales: por ejemplo, si el papel mural está en perfectas condiciones, completamente adherido, sin texturas, y removerlo pueda dañar demasiado el muro (como en construcciones antiguas donde el papel es muy viejo y está prácticamente “fusionado” a la pared). Aún en esos casos, se recomienda aplicar primero una imprimación selladora sobre el papel (un producto tipo primer o sellador al aceite) que aisle la humedad de la pintura y cree una superficie apta. Tras sellar, se podría pintar con látex o esmalte. Sin embargo, esta es una solución de compromiso. Lo más profesional y recomendable es siempre retirar el papel mural antes de pintar.

En resumen: pintar sobre el papel mural no es la mejor práctica. Si quieres cambiar el color o estilo de tu muro empapelado, es preferible tomarse el trabajo de remover el papel antiguo (hay herramientas y solventes especiales para facilitarlo) y luego pintar sobre la superficie limpia, o bien instalar un papel mural nuevo. Te ahorrarás contratiempos y el resultado será de mejor calidad.



En Jobbing podemos asesorarte en todas estas etapas: desde la elección del papel ideal, su correcta instalación, hasta mantenimiento o remoción cuando llegue el momento. Contamos con profesionales experimentados en remodelaciones y decoración en Santiago y otras ciudades de Chile.

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