Tipos de tinas de baño - Blog de Jobbing
Tipos de tinas de baño

Tipos de tinas de baño

Publicado el 2025-06-07 por CM

Introducción: ¿Estás soñando con un baño más cómodo pero tu tina actual no se ajusta a tus necesidades? Muchos hogares en Santiago tienen baños pequeños o tinas antiguas incómodas. La buena noticia es que existen distintos tipos de tinas de baño – desde modelos compactos hasta tinas de lujo – que pueden transformar por completo tu sala de baño. El desafío está en elegir la adecuada según el espacio disponible, el estilo que buscas y las instalaciones necesarias. Aquí te guiaremos por los diseños y tinas para baño más populares, con un lenguaje claro y cercano (al estilo chileno), pero también técnico cuando corresponda. Jobbing.cl quiere facilitarte el camino: nuestra plataforma te conecta con profesionales de confianza en remodelación, gasfitería y terminaciones, para que instalar o cambiar tu tina sea simple y seguro. ¡Dile adiós a las dudas y prepárate para renovar tu baño con la tina perfecta!



Tinas empotradas vs tinas independientes: estilos tradicionales y modernos

Cuando hablamos de diseños de tinas, podemos dividirlas en dos grandes grupos: las tinas empotradas (o de obra) y las tinas independientes (freestanding). Cada estilo tiene sus ventajas estéticas y prácticas, así que conocer sus diferencias te ayudará a decidir cuál se adapta mejor a tu baño en Santiago.

  • Tinas empotradas (incrustadas en obra): Son las más comunes en departamentos y casas tradicionales. Van apoyadas contra uno o más muros y rodeadas de revestimiento (cerámica, por ejemplo), integrándose al diseño del baño. Suelen ser rectangulares, de tamaño estándar (aprox. 1,5 m de largo), ideales para optimizar espacios reducidos. Una tina empotrada aprovecha el espacio de esquina y permite incorporar una ducha sobre ella fácilmente – de hecho, muchas funcionan como tina ducha al agregar cortina o mampara. Son la opción clásica y generalmente más económica de instalar (requieren menos acabado exterior). Si buscas tinas para baños pequeños, las empotradas rectangulares suelen ser la primera alternativa a considerar.
  • Tinas independientes (freestanding): Son tinas exentas, colocadas separadas de los muros. Vienen terminadas en todos sus lados, por lo que no necesitan obra para encastrarlas. Dentro de este grupo entran desde los modelos clásicos con patas hasta diseños contemporáneos de piso. Por ejemplo, las tinas de baño con patas – típicas bañeras victorianas apoyadas sobre patas ornamentadas – aportan un toque vintage elegante; este tipo de tina independiente requiere algo más de espacio alrededor y es un ícono de estilo clásico. Por otro lado, también hay tinas independientes modernas de base plana, con formas ovaladas, redondeadas e incluso tina cuadrada de estilo minimalista. Estas tinas modernas suelen fabricarse en acrílico, fibra de vidrio u otros materiales ligeros, y vienen en colores neutros (blanco, negro, gris) dando un aspecto muy sofisticado al baño. Ten en cuenta que una tina independiente será el punto focal de la sala: luce increíble en baños amplios, pero instalarla en baños muy ajustados puede ser poco práctico. Además, requieren conexión de desagüe desde el piso y una grifería de tina especial (de suelo o murales expuestas) – detalles donde seguramente necesitarás un gasfiter profesional en Santiago para la instalación.

En resumen, si tienes un baño pequeño o prefieres lo clásico, una tina empotrada rectangular será funcional y cómoda. Si dispones de espacio y buscas un look revista de decoración, las tinas independientes (ya sean tinas de baño modernas de estilo minimalista o clásicas con patas) te brindarán ese efecto “spa” en casa. Y recuerda: más allá del estilo, todas las tinas deben instalarse correctamente selladas y niveladas para evitar filtraciones. Un dato técnico: la silicona y membrana impermeabilizante alrededor de la tina empotrada son fundamentales para no tener fugas que filtren al vecino de abajo – un problema común en Santiago. ¡Un buen profesional se encargará de estos detalles para que tu tina luzca y funcione al 100%!



¿Tina con hidromasaje o sin hidromasaje?

Si siempre has soñado con un jacuzzi en casa, quizás estés considerando una tina de hidromasaje. Estos modelos vienen con jets de agua/aire integrados en las paredes de la bañera, para brindar masajes tipo spa. Antes de decidir, es importante conocer pros y contras:

Tinas de hidromasaje: Ofrecen una experiencia relajante superior; ideal para aliviar estrés y dolores musculares en un baño de inmersión. Vienen en varios tamaños (algunas son tinas grandes para baño que incluso caben dos personas cómodamente). Sin embargo, requieren una inversión mayor y su instalación es más compleja: necesitan conexión eléctrica para la bomba y, a veces, un calentador adicional. En un departamento, puede ser necesario verificar que el circuito eléctrico soporte este consumo y siempre instalar un enchufe con protector diferencial en el baño. De hecho, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) recomienda extremar precauciones con equipos eléctricos en baños – por ejemplo, mantener cualquier aparato a distancia prudente de la tina, y contar con diferenciales que corten la corriente ante cualquier fugal. Además, una tina con hidromasaje requiere mantenimiento periódico: hay que limpiar los conductos y jets para evitar acumulación de sarro o bacterias.

Tinas tradicionales (sin hidromasaje): Una tina de baño sin hidromasaje es la bañera común de toda la vida, ideal para bañarse o relajarse de forma sencilla. Su principal ventaja es la simplicidad: la instalación de la tina en sí es más fácil (solo conectar desagüe y grifería) sin requerir equipos adicionales. También son más económicas y fáciles de limpiar en el día a día. Si bien no dan masajes, siempre puedes equiparlas con accesorios como cojines de bañera, bandejas para velas/libros o incluso cabezales de ducha manual tipo teléfono para mejorar la experiencia. Para muchas familias, una tina tradicional es suficiente: por ejemplo, es práctica para bañar niños pequeños o para personas que solo ocasionalmente toman baños de inmersión.

¿Cuál elegir? Dependerá de tu presupuesto, espacio y gustos. Si buscas lujo y piensas usarla seguido para relajación terapéutica, una tina con hidromasaje podría valer la pena. Pero si solo quieres una bañera funcional para uso ocasional o baño de niños, una tina simple sin hidromasaje cumple perfecto su función sin complicaciones. En cualquier caso, recuerda que la instalación eléctrica y de agua de una tina (con o sin jacuzzi) debe hacerla un experto. Por seguridad, siempre contrata a un instalador autorizado: un gasfiter (plomero) para las conexiones de agua y desagüe, y un electricista certificado SEC para cualquier conexión de corriente cerca del agua. En Jobbing.cl puedes encontrar ambos fácilmente en un mismo lugar. ?



Tamaños y medidas de tinas de baño: ¿cuál cabe en tu espacio?

Uno de los factores más importantes al escoger tu bañera es el tamaño. Las medidas de una bañera deben corresponder al espacio disponible en tu baño, dejando holguras suficientes para entrar y salir con comodidad. No querrás enamorarte de una tina enorme para luego descubrir que no cabe por unos centímetros. ¿Sabías que las medidas tina estándar en Chile (y gran parte del mundo) rondan los 150-170 cm de largo x 70 cm de ancho? Esa es la dimensión típica de una tina rectangular clásica. Sin embargo, hoy existe una variedad enorme de tamaños: desde tina de baño 1 metro de largo (sí, aproximadamente 100 cm, para baños diminutos) hasta tinas extra grandes de 180 cm o más. También importa la profundidad/altura: la altura estándar suele ser ~50 cm, pero hay tinas bajas de ~35 cm de alto (fáciles de entrar) y tinas profundas estilo japonés que permiten sumergirse sentado. A continuación, revisemos opciones según el tamaño:

Tinas para baños pequeños: mini tina, media tina y más

Si tu baño es limitado en espacio, ¡no te preocupes! Existen tinas de baño pequeñas especialmente diseñadas para baños chicos. Algunas alternativas populares son:

  • Mini tina: Modelo compacto de aproximadamente 1 – 1.2 metros de largo. Es la opción ideal cuando no cabe una tina estándar. Las mini tinas suelen ser más profundas proporcionalmente, permitiendo que un adulto se siente con las piernas flexionadas para un remojón relajante. Pueden ser rectangulares o incluso redondas/ovaladas tipo ofuro (inspiradas en tinas japonesas). Son perfectas para instalaciones bajo duchas telefónicas o para baños secundarios. Dato: Muchos departamentos antiguos en Santiago centro incorporaban mini tinas de 105 cm en sus pequeños baños.
  • Media tina: En Chile a veces llamamos media tina a un tipo de recipiente o base de ducha más alto que un shower tray normal pero más bajo que una tina completa. Básicamente es un receptáculo de ducha con paredes de unos ~30 cm de alto. Permite contener agua para, por ejemplo, lavar a un bebé o remojar algo, pero no alcanza para un baño de inmersión adulto. La media tina es útil en baños de servicio o lavanderías para lavar ropa a mano, o en baños pequeños donde se prefiere ducha pero con contención de agua. Si ves anuncios de departamentos con “media tina”, significa que la ducha tiene este borde tipo bañera baja. Las tinas de baño bajas también entran en esta categoría – son tinas de altura reducida (20-35 cm) pensadas para facilitar el acceso y que, en la práctica, funcionan más como duchas con contención de agua.
  • Tina esquinera compacta: Otra solución para espacios limitados son las tinas esquineras de formato pequeño. Hay modelos triangulares o de cuarto de círculo que se instalan en una esquina, combinando tina y ducha. Su largo mayor suele ser 1 a 1.3 m en cada lado, ocupando menos área lineal que una tina rectangular. Algunas vienen con asiento integrado debido a su forma. Son geniales para baños pequeños, aprovechando un rincón. Por su forma, suelen sentirse más amplias al hombro aunque cortas al extenderse.
  • Tina pequeña estándar:** Nos referimos a una tina rectangular pero de menor longitud que la estándar. Existen bañeras de 120 cm o 130 cm de largo en el mercado chileno, con ancho de ~70 cm. Estas permiten a un adulto sentarse y estirar parcialmente las piernas. Si bien no podrás recostarte por completo, cumplen la función en baños donde 150 cm no están disponibles. Son una especie de término medio entre mini tina y estándar.

Todas estas tinas de baño pequeñas permiten tener la comodidad de una tina incluso en espacios reducidos. Eso sí, siempre mide dos (¡o tres!) veces tu baño antes de comprar: considera el largo, ancho y también por dónde entrarás la tina (a veces la puerta o pasillo limita). Deja unos centímetros extra para el enchape o terminaciones si es empotrada. Y muy importante, planifica la ubicación del grifo y del desagüe; en baños chicos, suele convenir que la tina tenga el desagüe en un extremo para que coincida con el sifón existente y no tener que rehacer muchas cañerías.

Tinas de baño grandes: lujo y consideraciones

¿Tienes la fortuna de un baño amplio en tu casa? Entonces puedes mirar las tinas de baño grandes. Hablamos de bañeras de 170 cm, 180 cm o más, incluso hay de 200 cm de largo tipo jacuzzi familiar. Con una tina de baño grande puedes literalmente estirarte por completo; algunas son tan espaciosas que caben dos personas lado a lado – geniales para un baño romántico en pareja. También entran aquí las tinas de hidromasaje de tamaño familiar, que suelen ser tinas esquineras de dimensiones generosas (por ejemplo 140×140 cm en adelante, ocupando dos lados de la pared). Ahora bien, antes de entusiasmarte con la más grande del catálogo, considera:

  • Espacio y ubicación: Asegúrate de que las dimensiones de la tina permiten dejar al menos 50-60 cm libres alrededor para circulación y para poder limpiar. Una tina gigante apretada contra los muros pierde gracia y dificulta el aseo. Si es independiente, necesitará incluso más espacio alrededor para lucirse. Verifica también que pase por puertas o escaleras en su trayecto de ingreso.
  • Estructura de piso: Las tinas grandes, especialmente de material pesado (loza, hierro fundido) o con hidromasaje (que llevan agua y equipo), pueden pesar cientos de kilos cuando están llenas. Si vives en departamento, consulta con un profesional si el piso soportará esa carga. Normalmente los edificios están calculados para tinas estándar llenas de agua, pero no está de más confirmarlo ante una tina extra grande. En casas antiguas con piso de madera, también se debe revisar soporte. Por normativa, los pisos deben resistir cierto peso por m², pero agregar refuerzos es recomendable en algunos casos. Un experto en remodelaciones podrá orientarte.
  • Capacidad de agua y energía: Llenar una tina grande consume más agua (y tiempo). Piensa en tu calefón o calentador de agua: ¿tiene capacidad suficiente para proveer varios cientos de litros calientes? Si no, podrías llenar solo media tina con agua caliente y el resto fría – lo cual no es agradable. En Chile, los estudios muestran que ~20% del consumo energético hogareño se destina a calentar agua sanitaria (ducha, tina, lavaplatos). Esto significa que cuanto más grande la tina, más impacto en tu cuenta de gas/luz si la usas con frecuencia. El Ministerio de Energía recomienda siempre optimizar el uso de agua caliente para eficiencia energétical. Y desde la perspectiva medioambiental, llenar una bañera grande regularmente no es muy sustentable en una ciudad que enfrenta sequías. De hecho, el Ministerio del Medio Ambiente lanzó la campaña “Dúchate en 3” fomentando duchas cortas debido al alto consumo de agua de un baño en tina. ¡Ojo! No queremos aguarte la fiesta (literalmente), pero sí invitarte a usar tu futura tina con responsabilidad: quizás baños de tina ocasionales para relajarse, y duchas diarias eficientes para el día a día. ?

En síntesis, las tinas grandes añaden lujo y comodidad, pero implican verificar espacio, soporte y recursos. Si cuentas con todo a favor, ¡adelante, disfruta esa tina estilo spa en casa! Solo recuerda siempre seguir las recomendaciones del fabricante para instalación y seguridad, y apoyarte en profesionales para dejar todo bien conectado. Ah, y un tip final: instala grifería monomando con alto caudal para que llenar esa súper tina no te tome una eternidad.



Tina vs ducha: ¿qué me conviene y por qué no ambas?

Una pregunta frecuente al remodelar el baño es si conservar (o instalar) una tina, o reemplazarla por un receptáculo de ducha. ¿Tina o ducha? La respuesta depende de tu estilo de vida, necesidades familiares y espacio. Veamos:

Ventajas de la ducha: Más práctica para el aseo diario rápido, consumo de agua menor (una ducha breve gasta bastante menos litros que llenar una tina completa), acceso más fácil – importante para personas mayores o con movilidad reducida. Por normativa chilena de accesibilidad, los baños adaptados suelen considerar solo ducha a ras de piso, ya que los baños con tina no se consideran aptos para usuarios en silla de ruedas. Además, una cabina de ducha o receptáculo suele ocupar menos espacio que una tina tradicional, dejando más área libre en baños muy pequeños.

Ventajas de la tina: Es un 2 en 1, porque también puedes ducharte dentro de la tina (colocando un teléfono de ducha y cortina o panel de vidrio). Además, la tina permite baños de inmersión relajantes cuando quieras. Para familias con bebés o niños pequeños, la tina es casi indispensable: bañar a guaguas en ducha es complicado, mientras que en la tina es más seguro y cómodo para los papás. También para lavar cosas grandes (ej. mascotas pequeñas, artículos voluminosos) la tina sirve de contenedor.

¿Por qué no tener ambas cosas? De hecho, muchas personas optan por la solución mixta: tina + ducha integrada. Esto significa instalar una tina (generalmente empotrada rectangular) y equiparla con una ducha fija o de teléfono, más una mampara o cortina. Así, en el día a día puedes ducharte de pie en la tina, y cuando quieras relajarte simplemente tapas el desagüe y la llenas. Es la configuración tradicional en muchísimos hogares, y evita tener que escoger uno u otro. Si tu baño es muy chico para una tina estándar, podrías evaluar una ducha con receptáculo extenso o una media tina como compromiso.

Consejo: Si te inclinas por eliminar la tina e ir solo por ducha, verifica que la obra a realizar incluya cubrir la zona donde estuvo la tina, impermeabilizar bien el piso y muros, y posiblemente reubicar la grifería. Este trabajo también requiere un especialista. En Jobbing.cl puedes encontrar maestros en remodelación de baño que te asesoren sobre qué es lo mejor según tu caso. Por otro lado, si mantendrás la tina-ducha, considera instalar barras de apoyo antideslizantes y alfombrilla en la tina para evitar caídas al ducharte (la seguridad primero). Y no olvides la cortina o mampara: elegir un panel de vidrio fijo le dará un aspecto moderno a tu baño y mantendrá el agua contenida al ducharte.



Consejos finales y recomendaciones de instalación

Ya revisamos los principales tipos, diseños y tamaños de tinas. Para cerrar, te compartimos algunos tips prácticos al momento de elegir e instalar tu nueva tina de baño en Santiago:

  • Planifica con un experto: Aunque cambiar una tina pueda parecer sencillo (sacar una, poner otra), en la realidad involucra detalles técnicos: conexiones de agua, desagüe, nivelación, sellado de juntas, etc. Un pequeño error puede resultar en filtraciones de agua que dañen tu piso o al vecino. Por eso, es altamente recomendable contratar a un gasfiter profesional para la instalación. En Jobbing.cl puedes cotizar gasfiter especializado en instalaciones de baño de forma rápida y segura. Un gasfiter con experiencia sabrá ajustar las medidas de la tina al alcantarillado existente o reubicar cañerías si es preciso, asegurando que todo quede hermético y funcionando.
  • Revisa la grifería y desagües: Si tu nueva tina no coincide en dimensiones exactamente con la anterior, quizá necesites reubicar el desagüe (cola de pato) unos centímetros, o cambiar la posición del monomando/grifería. Considera cambiar también la grifería vieja por una nueva compatible con tu tina elegida – por ejemplo, algunas tinas independientes requieren grifería de piso, y una tina empotrada quizás aproveche de estrenar mezclador de agua nuevo. Un buen profesional te podrá instalar tanto la tina como sus artefactos asociados.
  • Impermeabilización y sellado: En Santiago es común tener problemas de humedad por instalaciones de baño mal selladas. Asegúrate de que al instalar, se apliquen sellos de silicona de calidad en todo el perímetro de la tina (especialmente si es empotrada, entre el borde de la tina y el muro). Si la instalación es desde cero, se debe impermeabilizar el radier y muros antes de colocar la tina y los revestimientos. Este paso es vital para prevenir filtraciones a futuro. Dato: la normativa sugiere usar pinturas impermeabilizantes bajo cerámica en zonas húmedas. Un maestro especializado lo sabe y no escatimará en esto.
  • Considera el look integral: La tina nueva debe armonizar con el resto del baño. Piensa en el revestimiento (si cambias cerámicas alrededor de una tina nueva), en los vidrios o cortinas, y en la iluminación. Quizás valga la pena realizar un refresh completo. En ese caso, puedes buscar en Jobbing distintos expertos (gasfiter, ceramista, albañil) o un equipo que haga la remodelación integral. Por ejemplo, cambiar tina suele implicar arreglar el muro contiguo; podrías instalar ese azulejo tipo subway que tanto te gusta, o paneles antideslizantes. Te invitamos a leer también nuestra guía sobre cerámicas para paredes de baño, para inspirarte en estilos y tips de instalación de revestimientos.
  • Normativas y permisos: En viviendas particulares, reemplazar o instalar una tina no requiere permisos municipales ya que es parte de las terminaciones interiores. Sin embargo, en edificios conviene informar al administrador si harás una intervención mayor (sobre todo si implica cortar el agua unas horas). Y si vas a modificar la instalación de gas (por ejemplo, mover el calefón de sitio por la nueva distribución del baño), eso sí debe hacerlo un instalador autorizado por la SEC. Por seguridad, nunca intervengas artefactos de gas sin un experto certificado. Más vale prevenir accidentes.

En resumen, elegir la tina de baño ideal implica pensar en estilo, tamaño y funcionalidad, pero también en una correcta instalación. Tómate el tiempo de planificar con los profesionales adecuados y lograrás que tu nuevo baño con tina quede espectacular, seguro y duradero.

(¿Planeas un cambio más grande en tu baño? Revisa esta guía detallada para remodelar e instalar tu baño ideal con consejos adicionales sobre distribución, materiales y más.)



Preguntas frecuentes sobre tinas de baño

¿Cuáles son las medidas de una bañera estándar?

Una bañera estándar clásica mide aproximadamente 150 cm de largo, 70 cm de ancho y alrededor de 50 cm de alto. Estas dimensiones pueden variar ligeramente según el fabricante (por ejemplo, algunas tinas estándar son de 1,60 m x 0,75 m). En todo caso, se considera “estándar” la tina recta que cabe en un espacio de muro a muro típico de 1,5 a 1,7 metros. Su capacidad suele rondar entre 150 y 180 litros de agua. Si necesitas medidas de tinas de baño más precisas, lo mejor es revisar la ficha técnica del modelo específico que te interese. Y recuerda medir tu baño: aunque la tina sea estándar, es vital confirmar que haya espacio suficiente para instalarla correctamente, dejando holgura para sellos y enchapes.

¿Qué tipo de tina es mejor para baños pequeños?

Para baños pequeños en Santiago, conviene elegir tinas compactas. Las opciones recomendadas son: una mini tina (de ~100 a 120 cm de largo) que permite sentarse y remojarse ocupando poco espacio; una tina esquinera compacta, que aprovecha un rincón del baño; o incluso las tinas conocidas como “media tina”, que son más bajas y cortas – ideales cuando el espacio es mínimo y se quiere combinar ducha y tina. También existen tinas de baño pequeñas rectangulares de 130 cm aprox., que caben en lugares ajustados donde una estándar no entra. En general, si el baño es muy reducido, es importante optar por tina empotrada (no independiente), de pared a pared, para maximizar el uso del espacio. Complementa con una mampara de vidrio fijo en vez de puerta abatible para ahorrar centímetros. Con la tina adecuada, incluso un baño chico puede tener su bañera sin sentirse apretado.

¿Conviene una tina con hidromasaje o una tradicional?

Depende de tus prioridades. Una tina con hidromasaje ofrece un plus de relajación gracias a sus jets de agua y aire, casi como tener un spa en casa. Si disfrutas tomar baños largos para destensarte, podría valer la pena. Sin embargo, considera que requieren más mantenimiento (limpiar conductos, revisar la bomba) y consumen más energía. Por otro lado, las tinas tradicionales (sin hidromasaje) son más sencillas y económicas; cumplen la función básica de un baño de inmersión, son más fáciles de limpiar y no requieren instalaciones eléctricas. Otra diferencia es el ruido: las tinas de hidromasaje generan sonido de motor cuando están en uso, mientras una tina normal es silenciosa. En términos de instalación, una tina con hidromasaje sí o sí debe ser instalada por profesionales (plomero y electricista), mientras que una tradicional también conviene que la instale un gasfiter, aunque es más simple el proceso. Si buscas lujo y lo usarás seguido, adelante con el hidromasaje. Si solo quieres relajarte ocasionalmente y prefieres algo práctico, la tina tradicional será suficiente.

¿Necesito contratar a un profesional para instalar una tina de baño?

Absolutamente se recomienda. Instalar una tina involucra varios pasos técnicos: nivelar correctamente la bañera, conectar el desagüe (cola de pato) sin fugas, sellar contornos con silicona anti-hongo, instalar o adaptar la grifería, y en algunos casos mover tuberías de agua. Un error en cualquiera de estos puede causar filtraciones de agua (que a la larga producen humedad e incluso daños estructurales) o, peor, inundaciones sorpresivas. Un gasfiter certificado tiene las herramientas y conocimientos para hacer el trabajo de forma segura y duradera. Además, en Santiago los edificios suelen exigir que los trabajos de gasfitería sean realizados por personas calificadas, para evitar problemas entre departamentos. A través de Jobbing.cl puedes encontrar maestros gasfiter de confianza que se encargarán de la instalación de tu tina, garantizando un resultado profesional. La tranquilidad de un baño sin filtraciones bien vale la inversión en un experto.

¿Cómo limpiar y mantener una tina de baño en buen estado?

El mantenimiento de una tina de baño es sencillo pero importante para prolongar su vida útil. Después de cada uso, enjuaga la tina con agua tibia para remover residuos de jabón y champú, así evitas que se formen capas pegajosas. Al menos una vez por semana realiza una limpieza más profunda: utiliza un limpiador no abrasivo (idealmente líquido o crema) y una esponja suave; frota toda la superficie, especialmente en las esquinas y el fondo donde se acumula más suciedad. Evita productos muy agresivos o esponjas de acero que puedan rayar el esmalte o acrílico de la tina. Para manchas de sarro o hongos en el sello de silicona, puedes aplicar una solución de agua con vinagre blanco, dejar actuar unos minutos y enjuagar. Es recomendable ventilar bien el baño después de bañarte, ya que la humedad constante favorece la aparición de moho alrededor. Si tu tina es de hidromasaje, sigue las instrucciones del fabricante: generalmente implica llenar la tina con agua y un poco de limpiador especial y activar los jets periódicamente para limpiar los conductos. Por último, revisa cada cierto tiempo el estado del sello de silicona y las uniones; si ves filtraciones o sellos desprendidos, llama a un especialista para re-sellar antes de que cause daños. Con estos cuidados básicos, tu tina permanecerá reluciente y libre de problemas por años.


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